BENEFICIOS DE LA MEDITACIÓN
Cinco artículos sobre los beneficios
de la meditación (mindfulness) según la ciencia.
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1. Los 7 beneficios de la meditación avalados por la ciencia. PSICOLOGÍA Y MENTE.
 
2. Los beneficios de la meditación según la ciencia. EL DIARIO.
3. Comprueban los beneficios de la meditación para el cerebro. ABC CIENCIA.
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4. Meditación ¿Qué beneficios nos aporta?. LA MENTE ES MARAVILLOSA.
 
Artículo 1

Si alguna vez te has interesado por la meditación, te habrás dado cuenta de que es una práctica cuyos frutos no se recogen de la noche a la mañana. Meditar requiere meses de práctica, constancia y, por mucho que aparentemente no sea muy demandante físicamente, también exige esfuerzo.

Si a esto le unimos el hecho de que los supuestos beneficios de la meditación no siempre están bien sustentados empíricamente y a veces consisten en simples proclamas New Age, no es extraño que algunos abandonen tras los primeros días de práctica, agotados y desmotivados por la aparente falta de incentivos inmediatos.

Sin embargo, entre los océanos de opiniones y juicios de valor sobre la meditación también se pueden encontrar algunas publicaciones científicas que sirven para arrojar luz sobre el asunto que todo el mundo quiere saber: ¿cuáles son los beneficios de la meditación que cuentan con fundamento científico?

Algunos beneficios de la meditación que, probablemente, existen

A pesar de que la meditación ha sido engendrada en una filosofía y cultura alejadas del racionalismo occidental, sí hay algunos estudios en los que se muestran posibles efectos de la meditación, seguramente por su posible aplicación terapéutica a precios muy bajos. A continuación encontrarás enumerados algunos de estos posibles beneficios de la meditación que cuentan con el respaldo de grupos de investigación en ciencia.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos artículos científicos sirven para describir correlaciones y darles una interpretación, aunque no se sabe muy bien de qué manera se producen cambios en nuestro cuerpo a través de estas prácticas centenarias.

1. Mitiga los efectos del estrés

Algunas investigaciones indican que la práctica continuada de meditación ayuda a combatir el estrés y sus efectos adversos. Por ejemplo, una investigación en la que participaron pacientes de cáncer arrojó datos sobre una mejora no sólo en lo relativo al estrés, sino también en cuanto a síntomas de depresión, confusión y otras escalas, tanto en hombres como en mujeres.

2. Podría tener efectos positivos sobre el sistema inmunológico

Se ha comprobado cómo una serie de voluntarios sometidos a un programa de Mindfulness desarrolló más anticuerpos de la gripe, lo cual significa que uno de los beneficios de la meditación puede repercutir sobre el sistema inmunológico. El artículo se publicó en Psychosomatic Medicine.

3. Mejora la capacidad de atención

Se ha comprobado en pruebas de multitasking (hacer varias cosas a la vez) y en un estudio sobre el attentional blink, que ocurre cuando un estímulo es eclipsado por otro que lo precede con poco margen de tiempo entre ellos y por lo tanto el individuo sólo se da cuenta del primero. Las personas que habían estado meditando mostraron una reducción del attentional blink, lo cual significa que aprendieron a gestionar mejor los recursos del cerebro de los que depende la atención.

4. Es útil para empatizar y conectar con los demás

Otro de los probables beneficios de la meditación se encuentra en la relación con los demás. Unos minutos de meditación se han mostrado eficaces a la hora de predisponer a un contacto personal más próximo con personas desconocidas.

5. Aumenta la tolerancia ante el dolor

Cuatro días de meditación se han mostrado suficientes para reducir la sensación de dolor y producir cambios en las estructuras cerebrales asociadas con el procesamiento del dolor.

6. Mejora la memoria y otras funciones cognitivas

Unas pocas sesiones de meditación pueden traducirse en una mejora de la memoria de trabajo y el procesamiento visoespacial.

7. Potencia la aparición de pensamientos positivos

Entre los beneficios de la meditación no podía faltar uno que atañe a la psicología positiva, una de las corrientes que más utiliza las prácticas de relajación. Cierto tipo de meditación se ha mostrado de ayuda a la hora de mantener a raya las creencias poco adaptativas, mantener hábitos con un significado importante y, en general pensar de forma positiva.

https://psicologiaymente.com/meditacion/beneficios-meditacion-ciencia

 
Artículo 2

Nacho, socio y lector de eldiario.es, nos plantea la siguiente petición: "aprovecho para felicitaros por la sección, confío en lo que escribís, apoyándoos en literatura científica. Por eso quería proponer un tema: hablando con un amigo sobre "magufismo", él incluía la meditación. Yo creo que las técnicas de meditación tienen beneficios y que seguramente existan artículos al respecto. Me gustaría que, si es así, me citarais unos cuantos".

 

En efecto, Nacho, hay alguna literatura científica y periodística sobre los beneficios que diversos estudios han podido comprobar en personas que practican alguna de las muy variadas formas de meditación que existen, entendiendo la misma desde la respiración consciente y pausada durante un periodo de tiempo, a la práctica del mindfulness, la simple contemplación en silencio de la naturaleza, los paseos por el bosque o las más elaboradas disciplinas budistas de origen asiático.

Al parecer, y según la ciencia, la meditación como costumbre llevada a cabo diariamente durante largos periodos de tiempo conlleva múltiples beneficios a quienes la practican, entre los cuáles destacan:

  • Mayor capacidad memorística

  • Mayor capacidad de aprendizaje

  • Más empatía con las demás personas

  • Reducción del estrés

  • Reducción del riesgo de depresión

  • Mejora de la capacidad de atención y concentración

  • Reducción de los procesos inflamatorios

  • Reducción de la intensidad de los procesos dolorosos

  • Mejor funcionamiento del sistema cardiovascular

Todas estas conclusiones están basadas en una serie de estudios que a continuación relataremos, pero tal vez lo más sorprendente de algunos de ellos es que muestran cómo la meditación como práctica consciente y prolongada puede provocar cambios en la conformación de zonas del cerebro y más concretamente en el hipocampo, pero también en la amígdala cerebral. Los cambios vendrían dados en el grosor y la densidad de la materia gris, es decir las neuronas.

También otro estudio revela que la expresión de los genes precursores de procesos inflamatorios y de dolor, es decir de la secreción de cortisol y otros compuestos encargados de las inflamaciones, puede verse reducida o incluso bloqueada por una práctica continuada de la meditación. Es decir que a través de ella podemos tener un control de la expresión de determinados bloques de nuestro genoma.

Adicionalmente otros estudios hablan de una mejora de la salud cardiovascular en personas que practican la meditación, así como una reducción de los niveles de estrés, ambos beneficios más previsibles y lógicos si tenemos en cuenta que la meditación implica parar, recuperar el control sobre nuestro ritmo respiratorio -y por lo tanto cardíaco- y desconectar del ruido de angustia y problemas que nos rodea. En todos caso, todos estos beneficios se observan tras largos periodos de práctica constante y no por el ejercicio puntual de la meditación. 

Estudios sobre los beneficios de la meditación.

(Pincha sobre las letras azules para ir a los enlaces de los estudios)

Yendo la los estudios en concreto, un equipo de neurólogos del Centro Waisman de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, en colaboración con el Monasterio Scheche, de Katmandú, en Nepal, estudió los cerebros de un grupo de jóvenes monjes budistas discípulos de las escuelas de meditación Nyingmapa y Kagyupa, y los comparó con los de estudiantes universitarios estadounidenses.

El resultado de los encefalogramas y otras pruebas sobre ambos grupos reveló que el número de conexiones neuronales de los monjes era notablemente superior al de los universitarios. Es decir que tenían un cerebro más activo. También un estudio del Hospital General de Massachussets en colaboración con la Universidad de Yale y el MIT, midió diferentes aspectos del cerebro de un grupo de individuos que practicaban el mindfulness durante treinta minutos al día durante ocho semanas, frente a un grupo de control que no meditó.

Los resultados fueron un mayor grosor y densidad de materia gris en el hipocampo, la zona del cerebro relacionada con el aprendizaje, la concentración, la empatía y la memoria, así como una reducción del tamaño de la amígdala cerebral, el área relacionada con el estrés y la ansiedad. En el grupo de control, por contra, no se habían producido estos cambios.

Otro estudio de 2009 consignó importantes mejoras en pacientes con enfermedades coronarias gracias a la práctica continuada de la meditación. También The New York Times se hacía eco en 2007 de otro estudio que aseguraba que las personas que meditaban mejoraban su capacidad de concentración a largo plazo, es decir que podían permanecer más tiempo concentradas en una actividad sin sentir cansancio ni distracción.

En la misma línea otro estudio de 2008 publicado en la revista PloS One, mostraba que los practicantes de la meditación tenían más capacidad para captar sonidos de gente que sufría y experimentaban sentimientos de compasión con más intensidad que las personas que no meditan. Finalmente, un estudio en el que participaron científicos de España, Francia y Estados Undios mostró cómo la meditación inhibía la expresión de los genes relacionados con los procesos inflamatorios y del dolor, lo cual puede tener incidencia tanto en un menor riesgo de padecer algún tipo de cáncer, como en la formación de ateromas arteriales.

https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/beneficios-meditacion-ciencia_1_1712920.html

 
Artículo 3

La introspección profunda y calculada parece tener efectos claros sobre el cerebro. Las personas que practican con frecuencia la meditación son capaces de «apagar» las áreas del cerebro relacionadas con soñar despierto y las divagaciones, así como con trastornos psiquiátricos como el autismo y la esquizofrenia, según investigadores de la Universidad de Yale que han realizado un estudio a partir de imágenes cerebrales.

La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse concentrado en el momento se ha asociado con el aumento de la felicidad, señala Judson A. Brewer, profesor de psiquiatría y autor principal del estudio, publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. A su juicio, comprender cómo funciona la meditación ayudará a investigar una serie de enfermedades. «Se ha demostrado que la meditación ayuda en una variedad de problemas de salud, como dejar de fumar, lidiar con el cáncer e incluso prevenir la psoriasis», dice Brewer.

Tres técnicas diferentes

El equipo de Yale realizó resonancias magnéticas a experimentados y novatos en la meditación, mientras practicaban tres técnicas de reflexión diferentes. De esta forma, descubrieron que los individuos experimentados mostraban una disminución de la actividad en las áreas del cerebro implicadas en los despistes y trastornos como el déficit de atención, ansiedad y el trastorno de hiperactividad, e incluso la acumulación de placas beta-amiloide en la enfermedad de Alzheimer. La disminución de la actividad en esta red, que abarca la corteza cingulada posterior y la prefrontal medial, se ha visto en los experimentados, independientemente del tipo de meditación que estaban practicando.

El análisis también demostró que cuando la red de modo predeterminado estaba activa -es decir, en estado normal, cuando no hay meditación-, las regiones del cerebro asociadas con el control cognitivo se activaban en los acostumbrados a cavilar, pero no en los novatos. Esto puede indicar que los aficionados a la meditación están en constante vigilancia y suprimen la aparición del «yo» en los pensamientos o las divagaciones. En las formas patológicas, estos estados están asociados con enfermedades como el autismo y la esquizofrenia.

Menos centrado en el «yo»

Las personas capaces de meditar profundamente respondieron de esta forma tanto durante la práctica de la abstracción como cuando se suponía que hacían un descanso y no tenían que hacer nada en particular. Esto puede indicar que han desarrollado un «nuevo» modo predeterminado que se centra en el conocimiento presente y menos en el «yo».

«La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a concentrarse en el momento ha sido parte de las prácticas filosóficas y contemplativas desde hace miles de años», dice Brewer. «Por el contrario, muchas formas de enfermedad mental se caracterizan por la preocupación por los propios pensamientos, una condición que la meditación parece afectar». Esto puede dar a los investigadores algunas pistas de cómo actuar frente a las enfermedades que dañan al cerebro.